El baile del Sanjuanero

Pasos del sanjuanero

En el baile del sanjuanero hay tres pasos básicos
  1. Caminar en punta talón.
  2. Tres cuartos de contradanza
  3. Bambuqueo o aguacateo.

Figuras del baile sanjuanero

  1. La invitación.
  2. Los ochos
  3. El coqueteo
  4. La arrodillada
  5. Levantada del pié o voladas
  6. Arrastrada del ala.
  7. Secreto
  8. Salida final

La invitación.

El varón toma  a su pareja, quien  le espera muy maja y compuesta en una pose caracterizada por la falda de gala abierta y exhibida en todo su esplendor. El está cuerpo ligeramente inclinado hacia atrás mediante un quiebre particular de cintura y con pasos cortos la conduce dando la vuelta al tablado. Luego de haber permitido a los asistentes apreciar su porte, inician la segunda  fase de la planimetría que tiene el Sanjuanero.

Los ochos.

Esta  figura, adopta dos formas fundamentales. La primera consiste en que con paso caminado de bambuco, sin darse la espalda, trazan dos círculos que se encuentran en el centro del salón conformando la figura del número ocho. La segunda figura consiste en que partiendo del  centro,  los bailarines describen, cada uno de ellos, ochos   completos que se superponen.

El coqueteo.

Este paso consiste en la representación de una  propuesta, no muy decente que es rechazada por la bailarina a través de una mímica de miradas burlonas, discreto levantamiento de la falda hasta   la altura de la pantorrilla, acompañada de la toma del sombrero que quita de la cabeza del parejo para  tapar con él sus rostros, mientras supuestamente se dan  un beso. Luego, levantándolo  lo muestra a los asistentes y ejecuta un pausado giro durante el cual  lo pasa por el frente a la altura de la barbilla de su compañero de baile y lo coloca de nuevo, suavemente, en su cabeza, mientras toma por un extremo el pañuelo raboegallo que el bailarín lleva anudado al cuello y ahora sujeta por la punta opuesta; allí quedan los dos después de un medio giro, f rente a frente, terminando con uno o dos cruzamientos bajo el pañuelo tenso.

La arrodillada.

En este paso, el parejo  pone una en tierra y ella con  suavidad, sin soltar ninguno de los dos  el pañuelo  ondea la falda y en la punta de los pies con paso similar al de la contradanza, le da una vuelta inclinándose hacia el varón y hacia el público alternativamente durante ocho compases, el último de los cuales culmina con un giro y acercamiento de caras, en simulacro de un beso. El bailarín se pone de pié y los dos se cruzan tomados de las puntas del pañuelo y avanzan bambuqueando, mientras ella se lo envuelve alrededor de la cintura en dos o tres giros.

Levantada del píe

El paso de la levantada del píe, o, “TRESILLO “, consiste en  tres compases bambuqueros  seguidos de otro en el cual los dos al tiempo y ella con  quiebre de cintura y cierre  completo  o medio de su falda, saltan levantando el píe derecho con la punta curvada hacia abajo para destacar la línea del empeine. En la levantada doble, se repite la figura anterior, con levantadas alternas del pié derecho como del izquierdo, hasta  la cuenta de siete ú ocho compases. En el último, durante un giro rápido de ella,  le quita el sombrero a su compañero y huye hacia un extremo del escenario, quedando los dos frente a frente.

La arrastrada del ala.

En este paso el parejo avanza hasta el centro del área. Ella se detiene y cubriéndose  el rostro con el sombrero, se contonea con gracia  y luego lo arroja al suelo de tal  manera que quede bocabajo; retrocede en pasos largos y alternativos iniciados con el pié derecho para regresar y coloca la punta del pié sobre el ala del sombrero, en la primera vez lo pisa, en la segunda lo atrae hacia ella tres veces  mientras el  parejo con pasos. Similares, retorna y hace  el ademán de querer recogerlo. Entonces la mujer retrocede. Para iniciar con el parejo un ocho en cuyo centro lo levanta del piso.

El secreto.

En paso caminado y rutina del Bambuco, se cubren los dos el rostro con el sombrero que ella sostiene por la copa, con una postura especial de la mano derecha. El parejo le murmura algo al oído, ella asombrada de la audacia de su parejo, lo rechaza separándose en un ágil y largo paso y  le muestra su pantorrilla, mientras con su dedo índice  de la mano derecha le dice nó, actitud que luego es seguida con la mano izquierda  con la que se golpea el codo y  sus ojos se muestran abiertos y asombrados. Ello tiene el significado de decirle a su parejo: ¡De esto, ni lo sueñe!.

El juego continúa con adornos de pareja, consistentes para él en pasos con el raboegallo que toma de los hombros para, sujeto de una punta, intentar acariciar el rostro de la pareja quien en esos momentos huye bambuqueando.

Al alcanzarla,  tensa el raboegallo entre las dos manos levantadas sobre la cabeza, para que ella, con los brazos alzados, sin  detenerse en  su paseo, se sujete también de la tela, lo baje hacia adelante hasta la altura de su propia cintura, para separarse, cada uno tomado por un extremo y con giros convergentes, enrollarse los dos y realizar un picado simultáneo con el pié derecho.

Salida final.

Los bailarines se desplazan unidos  tomados de  la  cintura y con la mano libre toman los extremos del raboegallo, dándole movimientos de hamaca  hacia adelante  sobre sus cabezas, en  una vuelta completa  al escenario, vuelta que bien calculada con la música y el área planimétrica a recorrer, debe terminar ubicando a la pareja frente al público, sobre el centro del escenario.

Figuras de adorno.

Estas figuras consisten en acciones que de acuerdo al gusto de la pareja enriquecen la visualidad y significancia  colocados los dos, sonrientes de cara al público.

El pañuelito.

Ella toma de  la pretina de la falda de su vestido unas veces; otra, de su escote, como lo acostumbraban las abuelas, un fino pañuelo de encaje que durante la perseguida, ella lanza, esperando que su parejo demuestre su habilidad y lo rescate al aire, lo huela para percibir su perfume, sin dejar de bailar, y luego se lo coloque en  el cinturón y continúe danzando con ella.

Picados bajo el sombrero.

Se puede tomar el sombrero entre los dos por el ala, realizando picados, bailar y fingir que intenta robarle besos a su pareja para después continuar con la danza.

Los Codos y Picados

Al enrollarse ella en el pañuelo, quedan  uno del lado del otro, pero mirando en direcciones  contrarias. Así, saltan y ejecutan picados  como los de la arrastrada del ala, mientras mantienen, cada cual, la mano derecha en alto, en la que lleva él, su sombrero.

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